
En Manabí, la transferencia de embriones y el alquiler de vientres están transformando la ganadería. Vacas que producían 3 litros de leche diarios hoy alcanzan 12 a 17 litros, y algunos hatos reportan hasta 30. Además, toros logran en menos de dos años pesos que antes tardaban cinco. La técnica multiplica la descendencia de los mejores ejemplares y acorta la selección genética. Embriogen, dirigida por Juan Lucas, transfiere unos 700 embriones mensuales en Manabí y la Costa. El servicio cuesta cerca de $350 por preñez e incluye selección de receptora, tratamiento hormonal, aspiración folicular, transferencia y diagnósticos a los 30 y 90 días; reporta 95% de efectividad.
La técnica acorta años de mejoramiento genético, pero exige alimentación adecuada: “No vamos a producir una vaca de 30 litros con una alimentación de 12 litros”, advierte Lucas. El especialista César Payán subraya que la selección debe considerar adaptación al trópico. Razas como Gir, Guzerá, Brahman y Nelore cumplen funciones lecheras, de doble propósito o cárnicas. Payán recuerda que toros Brahman de 700 kilos hoy alcanzan 1.200 kilos antes de los dos años. También hay negocio en embriones: Charito Muñoz, de Hacienda Las Nenas, en El Oro, vende embriones, reproductores y terneras a Perú, Colombia y otros mercados. Embriones de alta calidad cuestan entre $4.000 y $7.000. La condición sigue siendo calcular el costo de alimentar y mantener cada animal.



