
Alexandra Zumárraga, exdirectora nacional de Rehabilitación Social, advierte que “el contrabando de armas viene de los propios custodios” y recomienda investigar a quienes controlaban los pabellones de las cárceles de El Inca (Quito) y Latacunga (Cotopaxi), donde el jueves 22 de octubre murieron ocho presos: cuatro en cada centro, según el SNAI. La exfuncionaria sostiene que hubo participación de custodios.
En El Inca, un reporte policial registró la aprehensión de un agente penitenciario y dos internos. El ataque ocurrió durante las visitas. Criminalística levantó 11 vainas, una bala deformada y un cartucho 9 mm. Zumárraga cree que los atacantes tenían llaves para ejecutar los asesinatos. Interpreta los hechos como una ofensiva de Los Lobos contra Los Choneros y un reordenamiento criminal. En Latacunga, las muertes ocurrieron en una cárcel incluida en la primera fase del Plan Nacional de Clasificación Penitenciaria. El ministro Reimberg vinculó hechos con la detención de Luisa González.



