
Elena Barría, de 68 años, se convirtió en la primera víctima del terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Panamá el viernes 9 de octubre. La mujer, gravemente herida, ya falleció el miércoles 14 de octubre en un hospital de la capital. El sismo dejó cerca de treinta heridos. La Caja del Seguro Social confirmó el deceso y expresó condolencias a su familia. El presidente José Raúl Mulino también lamentó la muerte y recordó que la paciente tenía una condición preexistente: amputación de una extremidad por diabetes severa.
Según sus familiares, Barría, diabética y sin una pierna, murió de un infarto tras ser operada con éxito por una perforación abdominal. Vivía en Macaracas, uno de los pueblos más afectados. Un hijo y dos vecinos la sacaron de los escombros y le extrajeron una varilla que le perforaba el abdomen. Denuncian que esperó más de una hora para ser atendida. El sismo afectó a más de 11.500 personas; 3.696 permanecen en 45 albergues. Se dañaron 3.390 viviendas, 727 quedaron destruidas.



