Donald Trump advirtió que impondrá grandes aranceles a Europa o dejará de comerciar con el bloque si Canadá es nombrado miembro especial de la Unión Europea (UE).

Llamó a esa integración “acto hostil” y dijo que aplicaría “serios aranceles”. “Canadá ha sido un pésimo socio comercial”, agregó. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, propuso “abrir la puerta” para que Canadá sea el primer “miembro asociado” de la UE, con cooperación en tecnología, defensa, energía, minerales críticos, inteligencia artificial y seguridad económica. Mark Carney, primer ministro canadiense, aclaró que no busca adhesión plena, sino una “alianza única” basada en valores e intereses compartidos. El estatus de “miembro asociado” no existe en los tratados de la UE; crearlo exigiría negociar condiciones y el respaldo de los 27 Estados miembros. Una encuesta de Abacus Data señala que el 81 % apoya una mayor integración con la UE sin adhesión plena, y el 80 % respalda profundizar la cooperación estratégica.



