
Como cada mes, los ecuatorianos esperan el nuevo precio de las gasolinas y el diésel. El ajuste del 12 de agosto, justo después del feriado del 10, sería la segunda baja consecutiva. El presidente Daniel Noboa confirmó que la reducción será leve, aplicada según el mecanismo de estabilización del Decreto 444, creado para mitigar el impacto de la guerra entre Estados Unidos e Irán sobre los combustibles. En el ámbito internacional, los costos siguen siendo más altos que antes del conflicto, aunque no han vuelto a los máximos de marzo y abril, cuando el temor al cierre del estrecho de Ormuz disparó las cotizaciones.
“Los combustibles no tienen la misma volatilidad que el petróleo”, explicó el mandatario a fines de julio, mes en que se recibió el golpe más fuerte. “Luego bajó y después ha ido subiendo, pero todavía está por debajo de ese nivel”, añadió, y por ello el Ejecutivo mantiene la tendencia a la baja. Según Noboa, el sistema busca proteger el poder adquisitivo y la competitividad de productores y transportistas. Los precios internacionales son clave porque, junto a otros factores, determinan el costo de las gasolinas Extra, Ecopaís y del diésel, que se actualizan el día 12 de cada mes. Desde junio de 2024, Ecuador aplica un sistema de bandas: las gasolinas pueden subir hasta un 5 % o bajar hasta un 10 % mensual según el mercado; el diésel se incorporó en diciembre de 2025. En julio de 2026, Noboa modificó la fórmula de cálculo y, aunque se esperaba un incremento, el cambio produjo una rebaja tras cinco meses de alzas consecutivas. De confirmarse, el 12 de agosto se concretará la segunda reducción seguida.



