Desde el pasado fin de semana, turistas en Manta, Manabí, reportan con alarma que desde hace varios días encuentran piqueros de patas azules desorientados caminando por la arena y, 24 horas después, aparecen muertos entre rocas o en la orilla.

La escena se repite y genera preocupación, más aún al recordar que hace pocas semanas varios delfines vararon sin vida en Puerto López, al sur de la provincia. Hasta el momento, el Ministerio del Ambiente no ha emitido ningún comunicado sobre las posibles causas de estos decesos, pese a los llamados de la ciudadanía. Testigos exigen una investigación urgente y advierten del impacto ecológico y turístico.

Especialistas señalan que podrían ser víctimas de influenza aviar, contaminación o cambios bruscos en la temperatura del mar, pero se requieren análisis. Mientras, el silencio oficial alimenta la incertidumbre entre turistas y residentes de las costas manabitas, que exigen transparencia.





