Los bloqueos en Bolivia se redujeron el lunes 15 de junio: de 100 a 50, según la ABC. Pero la escasez de alimentos, medicinas y combustible persiste tras un mes de protestas contra Paz.

En La Paz, filas de tres cuadras en supermercado estatal por pollo barato; en mercados privados, carnes y verduras cuestan el doble. Hospitales sin fármacos y gasolineras con conductores durmiendo días. «Toda la población sufre, el gobierno no actúa; esperan que el cansancio levante los bloqueos», dijo Herrera, tras cinco horas de fila por un pollo.
El gobierno anunció envíos aéreos diarios de pollo desde Santa Cruz con ayuda de EE.UU., Chile y Argentina. Los manifestantes —obreros, campesinos, mineros, transportistas y maestros— rechazan reformas y exigen salir de la peor crisis en 40 años, tras dos décadas de gobiernos socialistas. Paz no descarta estado de excepción con militares, y acusa a opositores de «narcoterroristas» vinculados a Evo Morales, prófugo por trata que niega.



