
El incendio en el puerto de Manta, que consumió 14 barcos pesqueros y 21 lanchas de menores dimensiones el sábado 6 de junio de 2026, causó pérdidas millonarias para el sector pesquero.
Sin embargo, la emergencia también evidenció una problemática que, según los armadores, agrava aún más la situación: ninguna de las embarcaciones afectadas contaba con seguro. Así lo aseguró George Pinto, dirigente del sector pesquero de Manta, quien explicó que las compañías aseguradoras no ofrecen cobertura para embarcaciones construidas con madera y fibra de vidrio, materiales utilizados en gran parte de la flota pesquera artesanal e industrial.
“No es que el armador no quiera tener un seguro de su embarcación. Hemos recorrido todas las aseguradoras y no nos quieren dar seguro a los barcos de madera y fibra porque somos supuestamente de alto riesgo”, manifestó Pinto. Según el dirigente, el incendio avanzó rápidamente debido a las condiciones del viento y a la cercanía entre las embarcaciones que permanecían atracadas en la rada. Pinto relató que varios barcos ya estaban abastecidos con combustible y listos para zarpar cuando ocurrió la emergencia.
“El viento fue llevando los barcos y estos iban rozando otras embarcaciones, propagando el incendio a su paso”, explicó. Añadió que el fuego no se originó simultáneamente en varias naves, sino que se expandió conforme las embarcaciones incendiadas eran desplazadas por las condiciones climáticas. Las pérdidas económicas continúan siendo evaluadas. No obstante, Pinto estimó que los daños superarían ampliamente los montos preliminares difundidos por algunas autoridades.
“Yo calculo pérdidas de entre seis y ocho millones de dólares”, afirmó el dirigente, quien además señaló que un barco pesquero de gran tamaño puede alcanzar valores de entre $ 600.000 y $ 700.000. También cuestionó las valoraciones oficiales utilizadas en algunos registros navales, al considerar que no reflejan el costo real de las embarcaciones reconstruidas y modernizadas durante años de trabajo.
Mediante un comunicado, el sábado anterior, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca informó que mantiene coordinación con las autoridades para dar seguimiento a la evolución de la emergencia y evaluar las posibles repercusiones sobre la actividad pesquera. Asimismo, señaló que, a través del Viceministerio de Acuacultura y Pesca se realizará un levantamiento de información técnica para determinar las afectaciones que pudo haber generado este evento.
Además, la entidad señaló que brindará apoyo a los actores del sector que hayan resultado afectados por la emergencia. Mientras los armadores contabilizan las pérdidas, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar con precisión las causas del siniestro.
El Ministerio del Interior informó que las indagaciones preliminares descartan indicios de atentado. Según el reporte oficial, el fuego se habría originado en la embarcación Jesús es mi Rey, mientras se realizaban trabajos de mantenimiento mecánico y eléctrico en un generador a diésel. Según la información oficial, durante esas labores se produjo una explosión seguida de un incendio que no pudo ser controlado de inmediato.
Además, dos personas resultaron heridas y fueron trasladadas al Hospital Rodríguez Zambrano para recibir atención médica. Frente a estas versiones iniciales, Pinto pidió esperar los resultados definitivos de las pericias técnicas. “No pueden adelantarse sin una investigación minuciosa. Nosotros vamos a exigir que se investigue realmente y que no se saquen conclusiones apresuradas”, sostuvo.
El incendio ocurrido en el puerto de Manta se convirtió en uno de los mayores siniestros registrados en la rada pesquera de la ciudad en los últimos años.



