La reestructuración impulsada por el Gobierno ya sacude el Ministerio de Salud Pública. Desde la tarde del viernes, profesionales del Viceministerio de Atención Integral en Salud comenzaron a recibir notificaciones de cese de funciones.

Los despidos afectan a especialistas en infraestructura sanitaria, equipamiento médico, control farmacológico, toxicología y atención primaria. La medida se deriva del Decreto Ejecutivo 393, que elimina el Viceministerio y crea una empresa pública de abastecimiento y logística. Según el Gobierno, el objetivo es revertir la crisis sanitaria, pero los gremios médicos advierten graves consecuencias.
Luis Murillo, de la Confederación Nacional de la Salud del Ecuador, denuncia que se desmonta una instancia clave para la prevención de enfermedades y la gestión de servicios. “Piensan que el problema es el sistema, cuando lo que falta es inversión, planificación y voluntad política”, afirma.
En la misma línea, la Federación Médica Ecuatoriana rechazó la decisión y alertó que la suspensión de estas áreas técnicas impactará directamente en la calidad y oportunidad de atención a los pacientes. “Se irrespeta el conocimiento y la experiencia, justo lo que permite tomar mejores decisiones en diagnóstico, tratamiento y seguimiento”, señaló Geovany Pazmiño, dirigente del gremio. Los representantes médicos sostienen que las medidas son políticas, no técnicas, y evalúan acciones



