
La convocatoria del Fondo Biocorredor Amazónico financiará iniciativas ambientales y comunitarias enfocadas en conservación, restauración y desarrollo sostenible.
Las organizaciones interesadas en acceder a financiamiento para proyectos ambientales y de desarrollo sostenible en la Amazonía ecuatoriana tienen plazo hasta el próximo 26 de mayo para presentar sus propuestas dentro de la primera convocatoria de subvenciones impulsada por el Fondo Biocorredor Amazónico (BCA). La convocatoria está abierta para entidades públicas y privadas, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas, empresas y gobiernos locales que desarrollen iniciativas dentro del ámbito del Biocorredor Amazónico.
Los proyectos podrán enfocarse en conservación de ecosistemas, manejo sostenible de bosques, bioeconomía y fortalecimiento de capacidades comunitarias. El director ejecutivo del Fondo BCA, Esteban Vega, señaló que esta etapa representa el paso de una propuesta a acciones concretas en territorio. “Esta convocatoria marca el momento en que el modelo cobra vida en el territorio”, expresó. Vega también destacó que el objetivo no se limita a la entrega de recursos económicos, sino a generar impactos medibles en las comunidades y en los ecosistemas amazónicos.
“No se trata solo de asignar recursos, sino de asegurar que cada dólar invertido genere resultados concretos en conservación, bienestar comunitario y sostenibilidad”, afirmó. Esta primera convocatoria forma parte del Programa Biocorredor Amazónico, una iniciativa nacida a partir de la conversión de deuda por naturaleza impulsada por Ecuador. El mecanismo permitió refinanciar alrededor de USD 1.530 millones de deuda, generar más de USD 800 millones en ahorro fiscal y asegurar USD 460 millones destinados a la conservación amazónica durante los próximos 17 años.
A través de este programa se proyecta fortalecer la gestión de 4,6 millones de hectáreas de áreas protegidas, proteger 1,8 millones de hectáreas adicionales de bosques y humedales, conservar 18.000 kilómetros de ríos y restaurar unas 40.000 hectáreas en la Amazonía ecuatoriana.



