Las elecciones presidenciales de Perú alcanzaron su máxima tensión. Con el 99,5% escrutado, la derechista Keiko Fujimori (17,17%) disputará la segunda vuelta del 7 junio al izquierdista Roberto Sánchez (11,99%), mientras que el conservador Rafael López Aliaga (11,91%) queda a solo 15.000 votos.

López Aliaga denuncia sin pruebas un fraude, exige auditoría internacional y elecciones complementarias, y amenaza al presidente del Jurado Electoral con la cárcel e incluso con agresiones sexuales. Sánchez, desde un populoso barrio de Lima, pidió respeto al voto del ‘Perú profundo’ y anunció una coalición de centro-izquierda en nombre del expresidente Pedro Castillo. Fujimori, hija de Alberto Fujimori, evitó las denuncias en un acto con madres y criticó el ‘Estado en abandono’. Mientras, López Aliaga insiste en sus reclamos pese a que misiones de observación descartan irregularidades. Aún se revisan 200 actas de Lima, bastión de López Aliaga. Fujimori es hija del encarcelado Alberto Fujimori.



