Marcela Aguiñaga inició la transición administrativa con el nuevo viceprefecto designado por el Consejo Provincial, Carlos Encalada, en medio de un cruce público con el expresidente Rafael Correa.

Correa cuestionó la legitimidad de la terna y denunció supuestas irregularidades en el proceso, abriendo una grieta política que se trasladó a redes sociales. Frente a las críticas, Aguiñaga optó por la distancia institucional: “Él tiene sus posiciones, yo las mías. No tengo nada que decir del señor Correa”. La prefecta dejó claro que no escalará el conflicto.
En sus redes, Correa calificó el episodio como uno de los más polémicos del Guayas e insinuó intereses ocultos. Pese al ruido político, Aguiñaga asegura que su gestión se enfocará en obras viales, desarrollo productivo y proyectos con financiamiento internacional, especialmente ante la temporada invernal. Su prioridad, afirma, es la provincia, no las disputas digitales.



