
$4.190 millones anuales por el gasto tributario del IVA (3,4% del PIB). La mayor parte se concentra en alimentos ($1.420 millones), que son el principal foco de ajuste. El FMI exige reducir exenciones. La respuesta del Gobierno: sin cambiar la ley, el SRI reclasificó productos con dos reglas básicas: Alimentos naturales o de procesamiento básico: IVA 0% (pan, leche). Alimentos procesados o con valor agregado: IVA 15% (pastelería, bebidas, carnes elaboradas). El impacto fiscal estimado: entre $210 y $420 millones anuales adicionales, en un escenario medio. Crítica: Alberto Acosta Burneo lo califica como una medida regresiva que golpea a los más pobres, debilita la industria y erosiona el apoyo a Noboa en año electoral. Próximos pasos (hasta 2028): Revisar otros bienes y servicios con IVA 0% (hoy suman $1.346 millones). Recortar beneficios empresariales ($1.500-$2.000 millones anuales). Ajustes administrativos vía circulares del SRI, sin pasar por la Asamblea. La meta del programa con el FMI es reducir el gastotributario entre 0,5% y 1% del PIB ($600M-$1.200M) hacia 2028.



