
La relación comercial entre Ecuador y Colombia vive su momento más tenso en décadas. La escalada arancelaria comenzó en febrero de 2026 y el 1 de abril cumplió dos meses. Golpea a comerciantes, transportistas y pequeñas industrias en la frontera norte. El detonante fue la “tasa de seguridad” del presidente Daniel Noboa: un arancel del 30% a productos colombianos, justificado por falta de corresponsabilidad en seguridad fronteriza. Días después, el 26 de febrero, Ecuador lo elevó al 50% (vigente desde el 1 de marzo). En 2025, Ecuador exportó a Colombia USD 808,4 millones e importó USD 1.717 millones, con un déficit cercano a USD 1.000 millones. Sin embargo, en febrero de 2026 las importaciones desde Colombia cayeron 54% interanual (de USD 147,4 a 42,8 millones), mientras las exportaciones ecuatorianas subieron a USD 75,8 millones, generando un superávit coyuntural de unos USD 30 millones.



