
A escala mundial, cerca del 99 % de la población respira aire contaminado, una realidad que se traduce en enfermedades recurrentes y se agudiza en época invernal. El deterioro de la calidad del aire se posiciona como el principal riesgo ambiental para la salud, y su impacto ya se refleja en el sistema sanitario de Ecuador. UN PROBLEMA GLOBAL QUE SE SIENTE EN ECUADOR El State of Global Air 2025 advierte que la contaminación está asociada a millones de muertes, principalmente por enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cáncer. En paralelo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta que casi toda la población mundial respira fuera de los estándares permitidos. Las principales fuentes se concentran en el transporte, la industria y la quema de combustibles. MÁS INFECCIONES, MENOS DEFENSAS La investigación señala que el efecto no es inmediato, pero sí constante. La exposición prolongada a contaminantes inflama las vías respiratorias y debilita el sistema inmunológico, lo que facilita la entrada de virus y bacterias. “El daño no siempre es inmediato, pero la exposición continua debilita las defensas”, explica el médico Gregory Celis. PRESIÓN SOBRE LA SALUD PÚBLICA En Ecuador, el impacto ya tiene cifras. Durante la temporada 2024-2025 se registraron 1.797 casos de infecciones respiratorias agudas graves en hospitales. Los virus predominantes incluyen influenza y virus sincitial respiratorio, lo que evidencia una circulación constante de agentes infecciosos. PREVENCIÓN COMO RESPUESTA Frente a este escenario, los especialistas insisten en medidas concretas: reducir la exposición a contaminantes, mantener la vacunación al día, ventilar espacios y fortalecer el sistema inmunológico. También recomiendan evitar el tabaco y acudir a atención médica ante síntomas persistentes.



