
Israel anunció que intensificará su campaña terrestre contra el movimiento proiraní Hezbolá en Líbano y advirtió que se trata de una operación prolongada.
El jefe del Estado Mayor israelí, el teniente general Eyal Zamir, afirmó que «la operación contra la organización terrorista Hezbolá no ha hecho más que empezar» y que será «a largo plazo». Testigos reportaron humo saliendo de un puente alcanzado en la región de Tiro. «Ahora nos preparamos para intensificar las operaciones terrestres selectivas y los ataques, de acuerdo con un plan estructurado. No nos detendremos hasta que la amenaza haya sido alejada de la frontera y se haya garantizado la seguridad a largo plazo a los habitantes del norte de Israel», añadió el general Zamir.
Israel avanza en su objetivo de aislar por completo el 10% del territorio libanés situado al sur del río Litani, considerado un bastión de Hezbolá. «Con éste, son ya una decena los bombardeos que Israel ha lanzado contra los puentes y las carreteras cercanas al Litani. El ejército israelí asegura que así impide el traslado de milicianos y equipos de combate del Hezbolá pro-iraní hacia la frontera. Allí, las tropas israelíes luchan para extender su presencia terrestre y construir lo que describen como una zona de seguridad», explica Joan Cabasés. Fuentes militares israelíes advirtieron que prevén «más semanas de combates contra Irán y Hezbolá».
El ministro de Defensa, Israel Katz, había ordenado «destruir inmediatamente todos los puentes sobre el río Litani» para impedir el paso de combatientes y armas hacia el sur. Organizaciones de derechos humanos alertan que la destrucción de estas infraestructuras podría provocar una catástrofe humanitaria al bloquear el suministro de recursos básicos a miles de residentes que rechazan las órdenes de desalojo israelíes y permanecen en sus hogares. Tras el anuncio del Gobierno israelí sobre su intención de destruir aldeas fronterizas «siguiendo el modelo de Gaza», el presidente libanés, Joseph Aoun, pidió a la comunidad internacional que «asuma sus responsabilidades» y ponga fin al silencio.
También denunció el bombardeo del puente como «una escalada peligrosa y una violación flagrante de la soberanía de Líbano». Para él, es un «preludio de una invasión terrestre» y de «castigo colectivo contra la población civil», y afirmó que atacar los puentes sobre el Litani busca «cortar el vínculo geográfico entre la zona situada al sur del río y el resto del territorio libanés». Líbano quedó arrastrado al conflicto en Oriente Medio cuando Hezbolá comenzó a disparar cohetes contra Israel el 2 de marzo, en represalia por la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei en un ataque israelí-estadounidense el primer día de la guerra.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, declaró que miembros de los Guardianes de la Revolución iraníes presentes en Líbano dirigen las operaciones de Hezbolá. «Estas personas tienen pasaportes falsos y han entrado ilegalmente al país», aseguró. Israel mantiene una campaña de bombardeos sobre Líbano y avanza por tierra en varios puntos a lo largo de la frontera, operaciones que han causado miles de muertos y más de un millón de desplazados. Hezbolá, por su parte, ha lanzado salvas de cohetes contra territorio israelí.
El ministro de Defensa israelí afirmó que el ejército «acelerará la destrucción de las casas libanesas en los pueblos de contacto» en la frontera. Según la agencia Ani, las fuerzas israelíes han destruido «un cierto número de casas» en la localidad de Taybeh. Horas antes, los servicios de emergencia israelíes informaron de la muerte de una persona cerca de la frontera, la primera víctima civil desde el inicio de la guerra a principios de marzo.



