LA OTRA CARA DE LA LUCHA ANTILAVADO
Los Lobos se han convertido en el grupo narcodelictivo más cruento de Ecuador. Son uno de los tres Grupos Armados Organizados (GAO) —junto a Comandos de la Frontera y Choneros— que ofrecen servicios logísticos a estructuras transnacionales como el Cártel Jalisco Nueva Generación, la Mocro Mafia o los Balcanes. Sus tres cabecillas —Wilmer Chavarría (Pipo), Ángel Aguilar (Lobo Menor) y Luis Arboleda (Gordo Lucho)— fueron capturados, pero el GAO sigue operando. Investigaciones determinaron que abandonaron el liderazgo centralizado para adoptar un modelo vertical con líderes en cada provincia, lo que les permite resistir los golpes al mando. Esta estructura replica la del CJNG, que opera con una red de cabecillas regionales. Ecuador no puede limitarse a capturar jefes cantonales o provinciales a diario. Es urgente atacar el entramado financiero de las mafias: fortalecer la UAFE, capacitar con apoyo internacional a policías, fiscales y jueces, y lograr sentencias efectivas.



