CRISIS EN SANTA MÓNICA: UN MES Y MEDIO SIN AGUA, CALLES DESTRUIDAS Y BASURA AGOBIAN A LOS VECINOS

Los residentes del barrio denuncian el abandono total y se ven obligados a pagar hasta 45 dólares por un tanquero de agua, mientras otras zonas de la ciudad sí reciben el servicio. El malestar y la desesperación se han apoderado de los habitantes del barrio Santa Mónica. Desde hace más de un mes y medio, las familias de este sector enfrentan una triple crisis: la completa ausencia del suministro de agua potable, el pésimo estado de las calles y la acumulación insalubre de basura. La comunidad clama por una solución inmediata a las autoridades locales. El panorama en Santa Mónica es desolador. Lo que solía ser una zona residencial se ha convertido en un foco de preocupación para sus moradores, quienes ven cómo su calidad de vida se deteriora día tras día. La problemática más grave, y la que genera mayor angustia, es la falta del líquido vital. «Hoy estamos aquí dentro del barrio Santa Mónica, donde sus moradores están muy preocupados ya que hace más de mes y medio que no reciben el líquido vital», relataron los vecinos durante un recorrido por la zona. La sequía en los hogares ha forzado a las familias a recurrir a costosas alternativas privadas. «Comprando tanquero, tanquero 35, 45 dólares», explicó un residente, añadiendo que él mismo tuvo que comprar uno recientemente: «Casualmente yo compré uno también en 35 dólares». La situación es especialmente frustrante para los vecinos al notar una clara desigualdad en la distribución del recurso. «Dicen que en otro barrio está llegando el agua, pero por acá no hay nada todavía», lamentó una moradora, evidenciando la falta de información y de equidad en el servicio. A la crisis del agua se suma un grave problema de infraestructura y salubridad. Las calles del sector se encuentran en un estado calamitoso, dificultando el acceso vehicular y peatonal. Paralelamente, la falta de recolección de basura ha convertido ciertos puntos en vertederos improvisados. «Tenemos las calles dañadas, la basura, igualmente que la dejan montonada, los que están allá en socombre, todo eso daña la imagen del barrio», señaló un vecino, apuntando a los desechos acumulados que ya comienzan a generar malos olores y representan un riesgo para la salud. Mientras tanto, las familias de Santa Mónica sobreviven como pueden, almacenando agua en recipientes y pagando sumas significativas de dinero para satisfacer una necesidad básica. La pregunta que resuena entre los afectados es clara y directa, apelando a la conciencia de las autoridades y de la ciudadanía en general: «Ante muchas dificultades que se ven aquí en la zona, la pregunta es muy clara. ¿Manta merece estar bajo tantas problemáticas?». Los residentes hacen un llamado urgente a la empresa de agua potable y al municipio para que atiendan no solo el suministro de agua, sino también el arreglo de las vías y la regularización del servicio de recolección de desechos sólidos, para devolverle la dignidad y la habitabilidad al barrio Santa Mónica.


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