
Ocho Policías fueron detenidos por sus compañeros tras el operativo ejecutado en Pichincha, Guayas, Imbabura y Cotopaxi, en el marco de la investigación del caso Depuración Azul. También dos personas fueron aprehendidas. Los sospechosos integraban una red que vendía armas y municiones a grupos de delincuencia organizada como Mafia 18, Freddy Kruger y Los Tiguerones.
El armamento era de la Policía, custodiado en el Departamento de Almacenamiento de la Dirección Nacional de Logística. Las versiones preliminares dieron cuenta de que las armas y balas se entregaron a bandas como Mafia 18 y Freddy Kruger que operan en el sur de Guayaquil y a Los Tiguerones que están en el noroeste.
Durante los allanamientos contra los policías implicados, se incautaron de cuatro armas, 25 celulares, 2 000 municiones, una radio, un vehículo y artículos de dotación policial. Las investigaciones comenzaron hace más de cinco meses tras una denuncia ingresada a la Fiscalía por presunto cohecho en la Policía.
Las municiones eran transportadas vía terrestre desde Quito hacia Guayaquil, por encomiendas. en Guayaquil retiraban los paquetes para luego entregarlos a los grupos de delincuencia organizada.
Por las pistolas tipo Glock, calibre nueve milímetros, los mafiosos pagan entre USD 1 000 y USD 3 000. Los fusiles, en cambio, por USD 4 500, USD 5 200 y USD 7 500.
Las cajas de balas tenían otro precio. Por ejemplo, la de 50 municiones nueve milímetros se vendían entre USD 150 y USD 200.
En el expediente judicial constan breves conversaciones entre los integrantes de la red. En una de ellas, el policía decía que estaba en el rastrillo (habitación dónde guardan las armas) y que recibió una llamada de la persona que siempre les compraba en Guayaquil.
La audiencia de formulación de cargos fue la noche de 3 de julio y la mañana siguiente. El juez dictó prisión preventiva contra cinco policías, otro en servicio pasivo y una mujer. Un cabo primero quedó libre y la esposa de uno de los procesados fue puesta en libertad con medidas alternativas.
Como parte de las pruebas, en los allanamientos, los agentes de la Unidad de Análisis de la Conducta policial se incautó de documentos, tarjetas de memoria, un pen drive y hasta CD. Algunos tenían como etiqueta «revista de armas 2022 DMG», o «GIR 2022», Distrito Calderón, Manuela Sáenz y Eugenio Espejo.
Entre otras evidencias recopiladas en el caso Depuración Azul, había un sobre amarillo con una hoja que decía «Comando de Policía Zona 5 especial, Los Ríos-Bolívar». Al parecer, era un oficio con un estuche negro que tenía un adhesivo que decía «Novedades 2022 revista rastrillo Distrito Babahoyo».
Un documento similar se recopiló, entre otros allanamientos. Decía revista de armas GIR 2022 con la etiqueta «novedad registrada con el arma de fuego de Los Chillos». También había escuches de CD que decían Distrito Sur (Guayaquil), Portete, UMO Azuay,



