
Son ruidos que desde hace dos meses, desde que empezó la crisis eléctrica, se han vuelto habituales. Ruidos que incomodan y que acompañan día y noche cuando no hay luz y que pueden desencadenar trastornos físicos y psicológicos; motivo incluso de consulta. Un generador casero puede producir ruidos de hasta 90 decibeles, pero el oído humano puede estar expuesto hasta 100 decibeles, aunque solo en cortos períodos. El hecho cierto es que los generadores están afectando al oído y causando lo que los especialistas auditivos conocen como traumas acústicos. Esta condición cambia si la persona se expone al ruido que causan los generadores industriales y, peor aún, si los escucha en forma permanente.
La especialista dice que una exposición prolongada puede generar pequeñas bajas de audición, como un trauma acústico, “no son bajas perceptibles de la audición, son daños pequeños en el nervio de la audición”, menciona. Ella recomienda usar auriculares de protección, esto en lo físico, pero hay otros trastornos psicológicos que están causando los generadores y que desencadenan estrés e insomnio. En estos casos, la especialista tiene otro tipo de recomendaciones: dejar de lado cualquier dispositivo móvil una hora antes de dormir, no exponerse a información negativa para evitar sobre pensar, y hacer ejercicios de relajación para evitar que cualquier factor externo, incluso el ruido de un generador, altere el sueño.



