
Dr. Juan Carlos Cassinelli Cali
Ex Ministro de Comercio Exterior, Doctor en Jurisprudencia, Director de Global Trade Consulting. Presidente del Comité de Comercio de Inversiones amcham GYE
Twitter: @JCCassinelli [email protected]
Cuando revisamos las cifras que nos da el Banco Central del Ecuador y observamos que el Producto Interno Bruto se mantiene o incluso es negativo, esto preocupa sobremanera a los economistas, pero los ciudadanos de a pie, que tenemos una idea meridiana de este tema, entendemos claramente que esto significa que la economía del Ecuador no está creciendo. Si la economía del Ecuador no está creciendo, la consecuencia es que no se están generando nuevas plazas de trabajo, lo que implica que miles de jóvenes, sobre todo aquellos que salen de las universidades y buscan empleo, no encuentran el trabajo adecuado en función de su profesión. Lo peor es que, para llegar a tener esa profesión, que no pueden ejercer porque no encuentran el empleo adecuado, han invertido años y recursos y lastimosamente no hay un resultado positivo por ese lado. Por otra parte, el país comienza a inmovilizarse, cayendo en una especie de recesión. Cuando no existen recursos, cuando no crece la economía, cuando no fluye el capital, definitivamente lo que ocurre es que poco a poco se empieza a ralentizar el manejo del dinero, lo que implica que el país se vea postrado en su desarrollo. Uno de los mecanismos para cambiar esta situación es la atracción de inversión extranjera; no hay ningún secreto en eso. Sin embargo, parecería que en el Ecuador aún no encontramos la fórmula adecuada. Es complicado atraer inversión extranjera si tenemos inseguridad jurídica, inseguridad física, y no contamos con los elementos adecuados para hacerlo. Pero vemos a los países vecinos, que también tuvieron en su momento inseguridad física y jurídica, atrayendo exponencialmente mucho más dinero que el Ecuador. Por ejemplo, el año pasado Colombia atrajo más de 18,000 millones de dólares en inversión extranjera, Perú más de 30,000 millones de dólares, mientras que Ecuador apenas atrajo 370 millones de dólares, de los cuales prácticamente la mitad corresponde a la minería legal. Nosotros, que supuestamente buscamos los elementos necesarios para atraer inversión, no damos las condiciones de seguridad que se requieren. ¿Cuál es la diferencia entre Ecuador, Perú y Colombia en cuanto a lo que les ha ocurrido a ellos y lo que nos está pasando a nosotros con este déficit de inversión? No damos señales de estabilidad en la política pública. Podemos tener problemas de inseguridad jurídica y física, pero lastimosamente no mostramos señales de que estamos en un proceso de cambio hacia adelante. Esto se llama estabilidad, proyecto a largo plazo, ir atacando los males para generar confianza, buscar a través de incentivos adecuados, directos, dinámicos y confiables que los inversionistas extranjeros dejen su capital sabiendo que hay un proyecto sustentable y sostenible en el tiempo. No solo estamos en la lucha interna de los buenos contra los malos, de los corruptos contra los honestos, sino que además la gente de bien está buscando construir el Ecuador del futuro, ese país que requieren nuestros hijos. Una política pública estable, clara y con programas perdurables, que permita la confianza a quienes vienen del extranjero podría darnos la oportunidad. Busquemos entre todos, entre privados y públicos, en un gran concierto nacional, el discurso adecuado y las acciones pertinentes para que esto se vuelva una realidad y el Ecuador sea atractivo por su proyección en el tiempo, y no solamente por su declaración presente.



