En Ecuador, la diversidad geográfica y cultural plantea un desafío para la expansión del comercio electrónico. Lo que en las ciudades se resuelve con logística tradicional, en las comunidades rurales se convierte en una tarea compleja que requiere innovación, adaptabilidad y compromiso social.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), más del 35% de la población habita en áreas rurales con planificación urbana limitada y direcciones no estandarizadas. A esto se suma que cerca del 30% de los hogares tiene acceso restringido a internet móvil, de acuerdo con la GSMA, lo que dificulta tanto las compras en línea como el seguimiento de los pedidos.