La Policía aún desconoce si los asesinos buscaban a los futbolistas o a los obreros que compartían alojamiento en un hostal de Manta. Esa es la principal incógnita que rodea la masacre ocurrida la noche del 10 de septiembre en el hostal Costa Azul, al que llegó un grupo de hombres vestidos como policías simulando un operativo y abriendo fuego. El resultado: cuatro muertos y dos heridos. Entre las víctimas están el futbolista Maicol Valencia, del club Exapromo, y tres hombres que habían llegado desde Guayaquil para, aparentemente, trabajar como pintores en obras de construcción. Según la policía, los sicarios arribaron en una camioneta blanca y atacaron sin piedad.