Francia impuso este lunes toques de queda nocturnos en zonas de París y otras ciudades para frenar los disturbios y saqueos del fin de semana.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció ayudas para los trabajadores de unos 3.000 comercios vandalizados y defendió los toques de queda como herramienta más adecuada que el estado de emergencia, sin descartar medidas mayores. Las protestas contra el coste de la vida y el deterioro de educación y sanidad derivaron en saqueos y enfrentamientos con la policía.
En París regirá de 23.00 a 06.00 en República y Les Halles, con manifestaciones prohibidas; también hay restricciones en Lyon, Niza y Lille. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó de 2.513 detenciones y 67 personas presas, y amplió la detención preventiva a 72 horas. Lecornu acusó a la extrema izquierda de buscar desestabilizar el país antes de las presidenciales y dijo que fue un “milagro” que no hubiera víctimas mortales. El Gobierno financiará el paro parcial de los afectados.



