
El embalse de Mazar registró una drástica caída la tarde del sábado 17 de octubre de 2026, según CELEC EP. La cota pasó de 2.123,84 m s. n. m. a las 13:00 a 2.123,55 a las 17:00 y 2.123,53 a las 18:00, con tendencia a la baja. Esta disminución evidencia la fragilidad del sistema hidroeléctrico frente al estiaje y coincide con la demanda pico. La operación intensiva en horas pico exige máxima generación. Pablo Arias, ingeniero eléctrico, explicó que se opera con todas las unidades de Mazar y 6 o 7 de Paute – Molino para evitar más apagones.
No obstante advirtió que no se evidencia importación desde Colombia en los datos del Cenace; si no hay importación, el sistema se sostiene con esas unidades. Arias alertó que operar con niveles y caudales muy bajos puede causar severos daños electromecánicos. Por ello, los técnicos de Mazar, Molino y el Cenace deben precautelar la infraestructura. Videos de la zona muestran indicios de sequía extrema, una realidad que no puede ignorarse.


