
Si este feriado del 9 de octubre visitas Manta y buscas mariscos sin gastar demasiado, el mercado de mariscos de Playita Mía sigue siendo una opción popular. Sus pequeños restaurantes están junto a la zona de pescados: unos diez puestos ofrecen pescado y mariscos desde $2 hasta más de $6, según el plato. Cecilia Cagua, que trabaja allí, dice que la principal ventaja son los precios. Un camotillo frito cuesta $6 en su puesto, mientras que en restaurantes frente al mar puede llegar a $16. “Aquí solo cobramos por el producto”, señala. Los clientes usan mesas y sillas de plástico; en horas de mayor afluencia, algunos comen de pie.
Llega más gente los fines de semana y feriados. Xiomara Macías ofrece encebollado pequeño a $1,75, grande a $2,25 y mixto a $3,75. Explica que mantiene los precios aunque subieron algunos costos, porque compra el pescado directamente en el mercado; a veces reduce la cantidad. También hay cebiches, pescados apanados, estofados y arroz con carne. Juana Álava vende pescado frito. Los locales son pequeños, con unas cuatro mesas, y atienden de 05:00 al mediodía. Entre las preparaciones tradicionales están pescado asado con plátano, arroz, pescado desmenuzado, ensalada y café; también dorado, camotillo y estofados de cabezudo o murico. El ceviche con maní cuesta alrededor de $2,50. La clave de este corredor es combinar precios bajos, productos del mar y recetas tradicionales en espacios sencillos, para quienes buscan comer bien sin pagar restaurantes más grandes.



