
El dengue vuelve a encender las alarmas en Ecuador. El aumento de contagios preocupa especialmente en la Costa, donde el calor, la humedad y el agua acumulada favorecen la reproducción del Aedes aegypti. Vecinos reportan presencia constante de mosquitos, mientras investigadores advierten que algunas poblaciones estarían desarrollando resistencia a ciertos insecticidas, lo que reduce la efectividad de las fumigaciones.
La amenaza crece ante un posible fenómeno de El Niño. Lluvias y acumulación de agua en patios y recipientes pueden convertirse en criaderos. Por ello, especialistas recomiendan eliminar agua estancada y acudir al médico ante fiebre alta, dolor de cabeza intenso o malestar general. El control ya no depende solo de fumigaciones: la prevención comunitaria es clave. Con un mosquito más difícil de combatir y un clima que lo favorece, eliminar criaderos será esencial para frenar el avance del dengue en Ecuador.



