
La industria de alimentos balanceados asegura haber absorbido casi toda la cosecha de maíz de invierno en Los Ríos, Guayas, Loja y Manabí, y se prepara para recibir la producción de verano desde septiembre. Así lo afirmó Jorge Josse, director de Aprobal, en respuesta al anuncio de cierre de vías de los productores. Según Josse, el sector formal ha comprado cerca de 700.000 toneladas, dentro del promedio histórico para esta época. A esto se suman 150.000 toneladas adquiridas por sectores informales y 100.000 para consumo humano, totalizando unas 950.000 toneladas, equivalentes a la cosecha invernal estimada.
Sobre precios, Aprobal sostiene que el maíz subió de 17,70 a 18,70 dólares por quintal entre abril y agosto, reflejando una demanda activa. Esta postura contrasta con la de los productores, que afirman recibir apenas 17 dólares. La industria compra principalmente a intermediarios que secan y limpian el grano; las compras directas a asociaciones aún son limitadas. Además, reconoce que la sequía de marzo y abril redujo la producción entre 200.000 y 300.000 toneladas.
Pese a ello, asegura haber cumplido con la absorción del grano nacional y se alista para la cosecha de verano, estimada en 250.000 toneladas. Aprobal insiste en que necesita materias primas previsibles para sostener la cadena de proteína animal y el sector camaronero. Mientras tanto, los productores mantienen sus reclamos y evalúan suspender el paro anunciado para el 1 de septiembre. José Luis García, coordinador de la Defensa de los Agricultores, confirmó que hay diálogo con las autoridades, aunque las bases aún no deciden si mantienen la medida.



