
El feriado del 10 de Agosto de 2026 mostró una señal clara: el turismo interno ecuatoriano se está diversificando. El gasto estimado alcanzó $69,91 millones, un alza nominal de 24,22% frente a 2025 y el mayor monto del período 2016-2026. Los viajes sumaron 1,07 millones, 10,84% más, pero el gasto creció más rápido, lo que indica mayor dinamismo por desplazamiento. La Amazonía ganó protagonismo. Napo, Morona Santiago y Pastaza recibieron 123.280 viajes, 52.700 más que en 2025 (+75%); su participación subió de 7,3% a 11,5%. Napo lideró el crecimiento, con 120,80%, seguida por Cotopaxi (99,81%), Santa Elena (54,65%), Carchi (50,95%) y Morona Santiago (44,49%).
Los destinos tradicionales continúan al frente: Santa Elena (147.740 viajes), Pichincha (136.520), Manabí (116.130) y Azuay (103.540). En gasto, Pichincha concentró $14,35 millones; Azuay, $8,04 millones; Santa Elena, $7,88 millones; Manabí, $4,79 millones; Tungurahua, $4,64 millones; y Guayas, $4,46 millones. Napo incrementó su gasto 110,40%; Morona Santiago, 71,91%; Manabí, 69,86%; y Santa Elena, 53,91%. La ocupación hotelera nacional fue de 53,26%, 6,72 puntos más que en 2025 y récord del período. Destacaron Pastaza (86,15%), Napo (80,20%), Azuay (72,54%) y Santa Elena (68,51%); Napo registró el mayor aumento anual, con 38,18 puntos. El reto para las provincias emergentes es convertir este mayor flujo en ingresos sostenidos más allá de los feriados.



