
En cada elección resurge el debate: ¿debe haber balotaje para alcaldías en Ecuador? Ganar con uno de cada cuatro votos cuestiona la legitimidad. Sin embargo, politólogos señalan que el problema de fondo es la baja calidad de candidaturas y la fragmentación partidaria, no la falta de segunda vuelta. Luis Verdesoto (exvocal del CNE) afirma que la dispersión del voto proviene de candidaturas débiles y que “la segunda vuelta no corrige esas deficiencias”. El balotaje presidencial permite acuerdos nacionales, pero en lo local, sobre todo en cantones pequeños, no opera igual y elevaría el gasto electoral.
Melania Carrión recuerda que en la reforma de 2020 se discutió sin éxito. Sostiene que la evidencia muestra que la segunda vuelta incentiva más candidaturas en primera ronda para negociar apoyos después. Solo ve viable un diseño diferenciado para grandes ciudades, como en Brasil, donde obliga a ampliar bases y políticas. Entre políticos hay división. Alfredo Serrano (PSC) la rechaza por saturación y costo; Luis Fernando Torres la apoya para dar mayoría sólida, aunque admite que fomentaría más candidatos. El exalcalde José Bolívar Castillo teme “pactos para repartir el poder” y critica el voto en plancha. Alfredo Espinosa alerta sobre un candado legal: no se pueden cambiar las reglas durante el proceso, debió hacerse un año antes. Subraya la fragmentación: Ecuador tiene 235 organizaciones políticas, muchas desconocidas, meros vehículos electorales. Propone balotaje solo en capitales.



