
Un análisis de Evaluar, con datos recopilados durante ocho meses en varios países latinoamericanos, revela que Ecuador registra una de las tasas de rotación más altas: 18,1%, frente al 16% promedio y solo comparable con Chile. Esto significa que dos de cada diez empleados deben ser reemplazados al año, con costos que promedian $19.000 anuales por empresa (la media regional es de $17.000). Reemplazar a un operario equivale al 50% de su salario anual; para un profesional, puede llegar al 100%. El salario no es el principal detonante.
Aproximadamente la mitad de la rotación se origina en personas que no encajan en el puesto y en la falta de desarrollo profesional. Le siguen el clima laboral y las fallas de liderazgo, con un peso menor de la remuneración. Una de cada tres empresas ecuatorianas ya presenta niveles altos de rotación para su sector; cerca del 70% se ubica en rangos medios y apenas unas pocas mantienen niveles bajos. Hotelería, turismo, minería y construcción lideran las tasas, mientras educación y banca muestran mayor estabilidad.
Además, cubrir una vacante toma en promedio 41 días en Latinoamérica, con la consecuente pérdida de productividad; acortar ese lapso puede ahorrar hasta $1.300 por empresa. El estudio concluye que la rotación debe medirse como un indicador de competitividad. Fortalecer la selección, los planes de carrera y el liderazgo no solo reduciría la fuga de talento, sino que generaría ahorros cercanos a $2.000 por organización al año, y eficiencia.



