Un temporal en Chile deja al menos 10 muertos, 4 desaparecidos, 17 heridos, más de 100.000 aislados y 150.000 sin luz. El Gobierno decretó estado de catástrofe y movilizó al Ejército.

El fenómeno comenzó el 15 de julio en el sur y ahora golpea con lluvias extremas las desérticas regiones de Coquimbo y Atacama. Se reportan 2.200 viviendas destruidas o dañadas. Ríos desbordados anegaron caminos y pueblos. Militares rescataron a personas en tractores y helicópteros en Coquimbo. El gobernador Cristóbal Juliá declaró: “Hay barrios llenos de barro, gente que ha perdido todo”, y aseguró que el temporal superó 7 INTERNACIONALES con creces las lluvias de 1997. El presidente Kast decretó estado de catástrofe para agilizar la ayuda. El viceministro del Interior, Máximo Pavez, calificó el evento de “anormal y extremo”: en una hora cayó la lluvia de un mes. Aguas del Valle evacuó instalaciones. Marejadas y vientos de más de 100 km/h obligaron a restringir operaciones en varios puertos.



