DEMOCRACIA EN ECUADOR

La democracia no se debilita de repente. Lo hace cuando decisiones institucionales, aunque encuentren sustento en la ley, comienzan a alimentar la percepción de que la competencia política puede resolverse fuera de las urnas. La reciente suspensión de organizaciones políticas ha reabierto el debate y exige explicaciones claras de instituciones como la Fiscalía General del Estado, el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Contencioso Electoral. Las reglas deben ser iguales para todos La legitimidad de un proceso electoral no depende solo del cumplimiento de las normas. También descansa en la confianza ciudadana de que todos los actores compiten bajo las mismas reglas y con garantías suficientes. Cuando esa confianza se erosiona, el daño trasciende y alcanza al sistema democrático. Las lecciones que deja la región La experiencia regional demuestra que el deterioro institucional suele comenzar con decisiones que reducen el pluralismo y terminan restringiendo la posibilidad de elegir libremente. Lo ocurrido recientemente en Nicaragua constituye una advertencia sobre el riesgo de debilitar los contrapesos que sostienen una democracia. Ecuador debe preservar el derecho de los ciudadanos a escoger entre opciones políticas. La fortaleza de la democracia no se mide por quién gana una elección, sino por la certeza de que todos pudieron competir en igualdad de condiciones.

MÁS NOTICIAS

OPINIÓN

LA EDUCACIÓNY SUS OBJETIVOS

En el esplendor de la filosofía griega sus filósofos afirmaron que el objetivo de la educación es el cultivo de las virtudes. Agregaron que quienes la impartían debían hacerlo con el corazón, es decir poniéndole todo el empeño para beneficiar

Leer más »
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore