La esperanza de hallar sobrevivientes bajo los escombros se desvanece en La Guaira tras los devastadores terremotos. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que los rescates con vida cayeron drásticamente: de 2.407 personas el primer día y 2.973 el segundo, se pasó a solo 731 el tercero, 345 el cuarto, 4 el quinto y apenas un niño de tres años este martes.

En total, el Gobierno reporta 6.461 rescatados vivos, aunque la cifra de fallecidos asciende a 1.943 y los heridos suman 10.571. Rodríguez calificó el suceso como «la peor tragedia que haya sufrido nuestro país en su historia» y aseguró que los equipos de rescate nacionales e internacionales mantienen las labores. Precisó que al momento de los sismos había unas 30.000 personas en Caraballeda y Catia La Mar; de ellas, entre 13.400 y 13.500 evacuaron de inmediato y más de 6.000 fueron rescatadas después. Los damnificados alcanzan los 15.866. Pese a las cifras oficiales, la emergencia humanitaria persiste.

El Comité Internacional de Rescate (IRC), presente en Venezuela desde 2021, estima que cerca de 50.000 personas continúan desaparecidas bajo los escombros y considera que la ventana crítica para hallarlas con vida está prácticamente cerrada. La organización alertó sobre las condiciones en los refugios: falta de agua potable, medicinas y documentación. «Lo que estamos viendo es desgarrador: mujeres solas con niños pequeños, sin saber dónde están sus familiares.

Cada réplica provoca un pánico colectivo; los niños no duermen», relató Nicole Kast, directora del IRC en el país. En este contexto, cuatro agentes del CICPC fueron detenidos por apropiarse de dinero y objetos de valor hallados entre los edificios colapsados. El director del cuerpo, Douglas Rico, anunció su expulsión y puesta a disposición judicial. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, prometió «intolerancia total» ante estos actos, mientras el partido opositor Primero Justicia denunció presuntos casos de enriquecimiento ilícito durante las labores de rescate.




