El Clan del Golfo envió una carta al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, para ratificar su predisposición a continuar el proceso de paz y acogerse a la justicia. La misiva, firmada por su líder, Jobanis Ávila (‘Chiquito Malo’), responde al ultimátum del presidente, quien dio un mes a los grupos ilegales para dejar las armas sin ofertas generosas.

La organización, autodenominada Ejército Gaitanista, propone sumar a EE.UU. y Reino Unido a los mediadores (España, Noruega, Suiza, Catar e Iglesia). Exige garantías jurídicas para sus miembros y que las comunidades agrícolas y mineras sean eje en transición de economías ilícitas.
Estos diálogos se enmarcan en el fallido proceso con Petro, iniciado en Catar en 2025 y roto en febrero de 2026, cuando Petro pidió a EE.UU. capturar a ‘Chiquito Malo’. Aunque se reanudaron en Bogotá, siguen estancados. La prensa local denuncia que el Gobierno redujo operaciones en sus bastiones a cambio de avances en paz, lo que añade polémica.



