Las importaciones colombianas han quedado exentas de la tasa de seguridad impuesta por el gobierno de Daniel Noboa, que llegó a escalar del 30 % al 50 % y, hasta el domingo, al 100 %.

Sin embargo esto no significa que los precios de esos productos vayan a reducirse de inmediato ni que regresen a los niveles de enero pasado, cuando aún no regía dicho arancel. Los expertos plantean dos escenarios posibles:
1. Reducción progresiva en productos con competencia local. Afectaría especialmente a artículos con presencia en el mercado, como productos de aseo, café, dulces y licores. Freddy Cevallos, presidente de la Cámara EcuatorianoColombiana, explica: «Cuando veremos esto dependerá de cada sector afectado. A medida que repongan sus compras, irán poniendo los precios originales en percha. A ningún empresario le conviene mantener precios altos; lo que le interesa es seguir moviendo su producción».
2. Precios sin reducción o solo parcial en productos únicos. Oswaldo Landázuri, analista económico, señala: «Hay medicinas únicas en Ecuador para enfermedades crónicas, como diálisis o tratamientos complejos. Muchos importadores probarán: si la disposición a pagar era más alta, no dejaré dinero sobre la mesa. Pondré un precio un poco más alto y haré una prueba para ver si siguen comprando». Existe un tercer punto, no relacionado con los precios sino con la escasez.



