IVA: EL COMODÍN DE LOS GOBIERNOS
Las autoridades estatales disfrazan decisiones políticas con supuestos argumentos técnicos con la esperanza de que los blindará de todo cuestionamiento. Por ejemplo, “técnico” fue el motivo para adelantar las elecciones, así como también el incremento del IVA para ciertos alimentos que componen la dieta diaria de los ecuatorianos. Pero esas decisiones no han priorizado el bienestar ciudadano. En el primer caso no se establecieron planes para proteger a los posibles afectados de un ‘súper Niño’ y, en el segundo, no importa si cada vez hay más personas que prefieren endulzar sus alimentos sin azúcar o dejan la leche entera por salud. El Estado, en lugar de fomentar prácticas saludables, incluso salvaguardar la vida de miles, prioriza acomodamientos políticos. Prefirió subir uno de los impuestos más básicos: el IVA. Al ser de fácil recaudación y difícil evasión, este impuesto es una tentación para cualquier político. Parece que los funcionarios olvidaron debatir si esta inclusión tributaria es justa o perjudica si a los más vulnerables. Lo que en verdad pesó fue la dependencia del FMI, que considera al IVA un pilar fiscal. Reconoce que el país ya aumentó la tarifa al 15% en 2024, pero ese esfuerzo perdería efectividad si se mantienen bienes y servicios al 0%. Y hacía allá fueron. La salida fácil. Olvidaron las evasiones que hay, mes a mes, en industrias, bienes raíces de segunda compra, autos usados, tierras, entre otros. Olvidaron lo técnico, lo humano, la salud y encarecerán productos que ya son básicos.



