
A pocos días de que fuera repavimentada, la calle 15 de la ciudad de Manta ya presenta sus primeras complicaciones. Malos olores, posibles daños en la red de alcantarillado y molestias entre los transeúntes son parte de las novedades que hoy preocupan a quienes a diario transitan por este sector. De acuerdo con el testimonio de un morador de la zona, los trabajos de repavimentación habrían afectado los conductos de agua servida, en parte por el peso de la maquinaria pesada utilizada durante la obra. “Tuve que haber hecho una pequeña mano de gato”, comentó el ciudadano en tono de reclamo, al tiempo que relató que intentó advertir a un ingeniero presente en la jornada: “Señor, por favor, ayúdenos. Usted verá que esto es el transitar de todos los días”. La importancia de la calle 15 radica en su alta afluencia vehicular. Por ella circulan rutas de transporte urbano como las líneas 5, 6, 8, 11, 1 y 2, además de ser una vía de tránsito rápido que conecta con la universidad y por donde transitan ambulancias y vehículos de emergencia. Ante este panorama, el morador abrió el debate con dos preguntas que quedan flotando en el ambiente: “¿Ustedes qué opinan sobre las primeras afectaciones de la calle 15 de la ciudad de Manta?” y, con un tono más crítico, “¿acaso será que ahora en Manta las nuevas tendencias turísticas es tener llantas en medio de las calles?”, en referencia a objetos abandonados que interrumpen la normal circulación en la vía.



