
El magistrado Alexandre de Moraes, de la Corte Suprema brasileña, concedió este martes prisión domiciliaria al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), condenado a 27 años por golpismo. Actualmente hospitalizado por una neumonía bacteriana, el exmandatario de 71 años deberá cumplir 90 días en su casa de Brasilia tras recibir el alta, con tobillera electrónica, prohibición de usar celular, redes sociales o grabar videos, y visitas restringidas a familiares directos, abogados y personal médico. La policía revisará los vehículos y no habrá concentraciones en un radio de un kilómetro. La familia celebró, pero el senador Flávio Bolsonaro calificó las condiciones como un “sesgo político” que dificulta la articulación de cara a las elecciones de octubre. Un abogado del exmandatario tildó de “singularmente innovador” el carácter temporal de la medida. Bolsonaro cumple condena desde noviembre y atribuye sus problemas de salud a la puñalada que sufrió en 2018.



