
cuatorianos lideran las detenciones por narcotráfico marítimo en El Salvador, mientras la droga sigue saliendo de las costas de Manabí. El fin de semana, la Armada del Ecuador interceptó a cinco ciudadanos cuando transportaban 1,9 toneladas de cocaína en dos lanchas rápidas con doble fondo, a 263 millas náuticas de Manta. La operación contó con inteligencia internacional. Los detenidos, oriundos de Jaramijó en su mayoría, fueron puestos a órdenes de las autoridades. Según la Fuerza Armada, utilizaban embarcaciones de perfil bajo para evadir radares. El cargamento fue traído al Puerto de Manta para pericias. El “efecto Salvador” evidencia el origen de los transportistas: el ministro de Defensa de ese país, René Merino Monroy, confirmó que los ecuatorianos encabezan la lista de extranjeros detenidos en aguas salvadoreñas, superando a colombianos y mexicanos. Desde 2019, 93 ciudadanos han sido procesados allí. En lo que va de 2026, al menos seis jaramijenses han recibido condenas de hasta 15 años de prisión. Estos operativos no son aislados. En octubre de 2025, tres ecuatorianos fueron capturados a más de 2.100 kilómetros mar adentro con 1,7 toneladas de cocaína. Las rutas se extienden cada vez más lejos de la costa para evadir patrullajes, pero el intercambio de información regional ha permitido desarticular los envíos que utilizan tecnología de geolocalización. Los cinco implicados en el operativo del fin de semana enfrentan cargos por tráfico ilícito. Las embarcaciones con compartimentos ocultos quedaron bajo custodia.



