
El técnico argentino deja de ser el entrenador de los de Nervión tras una mala racha que sitúa al equipo a solo tres puntos del descenso.
La decisión se tomó el domingo y se ha hecho oficial este lunes. Matías Almeyda deja de ser entrenador del Sevilla tras 32 encuentros al frente del equipo de Nervión. Su balance de 10 triunfos (dos ante equipos menores en la Copa) 7 empates y 15 derrotas han pesado de forma definitiva para su despido. Sobre todo, las malas imágenes encadenadas contra Barcelona y Valencia pusieron a Almeyda en el disparadero. El calendario infernal que se avecina y la sensación de que el entrenador estaba superado han pesado de forma definitiva para su despido.
Así, Almeyda acaba de forma precipitada su segunda etapa en Nervión, ya que también fue futbolista. Como entrenador, tenía firmado tres años y se va antes de que acabe el primero por el peligro de un descenso que ya consumó como jugador. Curiosamente, Almeyda es destituido justo cuando podía volver a sentarse en el banquillo, ya que su sanción de siete partidos fue reducida a cinco y el último se cumplió contra el Valencia.



