
El ejército de Israel ha anunciado que ha comenzado la invasión terrestre del Líbano aunque ha matizado que se trata de una operación «limitada», según la información que difundieron los militares de Tel Aviv en las redes sociales.
«Hemos lanzado operaciones terrestres limitadas y selectivas contra bastiones clave de Hizbulá en el sur del Líbano, con el objetivo de reforzar la zona de defensa avanzada», se podía leer en el texto del portavoz, Avichay Adraee. El mismo uniformado indicó que la ofensiva estuvo antecedida de un amplio ataque con artillería y bombardeos aéreos. El diario libanés L’Orient Le Jour indicó que la aviación y los cañones israelíes habían golpeado hasta casi medio centenar de aldeas de la región más cercana al país vecino.
Según Ynet, las fuerzas israelíes han progresado hasta «una distancia de entre 7 y 9 kilómetros» con el objetivo de establecer una franja «de seguridad» junto a su frontera. El intento israelí de avanzar en la zona limítrofe llevó este domingo a violentos enfrentamientos con los militantes de Hizbulá en la ciudad de Jiam, donde los paramilitares a las órdenes de Naim Qassen indicaron que se lucha cuerpo a cuerpo.
El también llamado Partido de Dios aseguró que sus acólitos han replicado al intento de progresión israelí con misiles y morteros contra «concentraciones de soldados» en el área de Al Adisa y Taibe, «destruyendo» varios tanques Merkava, según se leía en el diario Al Akhbar, próximo a la agrupación armada. Hasta ahora los israelíes no habían conseguido avanzar de manera significativa en la zona divisoria y los propios medios de ese país filtraron declaraciones de los miembros del ejército en las que estos se declaraban sorprendidos por la respuesta de Hizbulá, cuyas capacidades consideraban mucho más disminuidas.
Los irregulares chiíes han continuado lanzando decenas de misiles cada jornada contra enclaves israelíes, contra Kiryat Shmona, Nahariya. Hizbulá también ha reivindicado un ataque contra una base militar mucho más al interior de Israel, en las inmediaciones de Tel Aviv.
El citado Ynet informó que un alto cargo de los militares en el norte de Israel aseguró recientemente a sus acólitos que la guerra en el Líbano podría extenderse hasta finales de mayo, aunque otras filtraciones han apuntado a posibles negociaciones directas entre los gobiernos de ambos países para intentar poner fin al conflicto a cambio del establecimiento de relaciones diplomáticas entre el país árabe e Israel.



