
Nueva York, la ciudad que durante décadas fue sinónimo de refugio y oportunidades, hoy se ha transformado en el principal escenario de las detenciones de migrantes ecuatorianos en Estados Unidos. Informes basados en datos del Instituto de Política Migratoria, analizados por Ecuador Chequea, muestran que los ecuatorianos no solo constituyen una de las comunidades extranjeras más numerosas en la Gran Manzana, sino de libertad», los propios detenidos y «las víctimas también de los crímenes que se han cometido en todos estos años». Maduro Guerra, tras equiparar a su padre, detenido en EE.UU., con el expresidente sudafricano y nobel de la paz Nelson Mandela, dijo esperar que, una vez aprobada la ley, se haga política «sin violencia, sin odios, sin misiles, sin invasión militar y sin secuestro de presidentes”. La propuesta de ley fue presentada el pasado 30 de enero por la presidenta encargada en medio de un proceso gradual de excarcelación de presos políticos que comenzó el día 8. también una de las más vulnerables frente a las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). ECUATORIANOS: TERCERA COMUNIDAD Y SEGUNDA EN INDOCUMENTACIÓN En Nueva York residen entre 300.000 y 350.000 ecuatorianos, una cifra que supera a las comunidades venezolana y colombiana, y que solo es inferior a la mexicana y dominicana. Sin embargo, el dato que más preocupa es otro: alrededor de 110.000 ecuatorianos se encuentran en situación migratoria irregular, lo que representa el 13,1% de su población total en el estado. Ese porcentaje ubica a Ecuador como el segundo país con mayor proporción de indocumentados en Nueva York, solo detrás de México. Guatemala, República Dominicana, Venezuela y Colombia presentan tasas significativamente menores. Detenciones desproporcionadas y foco en una población joven Los ecuatorianos están siendo detenidos en una tasa tres veces mayor a su presencia demográfica. Mientras México registra 4.159 detenciones, Ecuador suma 1.066, una cifra cuatro veces superior en proporción a su tamaño poblacional. Especialistas advierten que esta situación responde a una “vulnerabilidad extrema” y a una focalización específica sobre una comunidad mayoritariamente joven, con alta presencia de mujeres y personas en sus veintes, un perfil que hoy concentra buena parte de las redadas en barrios de Nueva York.


