
Los camiones se acumulaban este sábado en filas de hasta 600 metros, horas antes de que entren en vigor los aranceles de la guerra comercial iniciada por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa. En el puente de Rumichaca, único paso habilitado, el tránsito es muy lento. «Muchas bodegas en Ecuador están llenas, no hay dónde descargar», explicó el transportista Jairo Ricaurte, quien pidió diálogo entre gobiernos, pues «las empresas están perdiendo muchos millones».
El empresario René Verdugo alertó sobre pérdidas millonarias y el riesgo de aumento del contrabando. El conflicto comenzó el 21 de enero cuando Noboa anunció, sin previo aviso, una «tasa de seguridad» del 30% a importaciones colombianas, argumentando falta de reciprocidad en el combate al narcotráfico. Colombia respondió con un gravamen similar a más de 50 productos ecuatorianos, suspendió el suministro de electricidad y Ecuador elevó la tasa por transporte de crudo colombiano.



