
Este viernes, 16 de enero, continúa en Nueva York la mayor huelga de enfermeras de su historia.
Miles de profesionales, en su mayoría mujeres, exigen desde el pasado lunes un acuerdo que garantice mejoras salariales acordes a la inflación, ratios de personal seguras y que blinde su seguro médico. A pesar del estancamiento de las negociaciones, hay un rayo de esperanza: las partes se reúnen hoy con un mediador.
«Soy más optimista ahora que nos han vuelto a llamar», declaró Darla Joyner, enfermera del Mount Sinai. Mientras, la marea roja del sindicato NYSNA sigue frente a los hospitales, recibiendo apoyo de otros gremios y del alcalde Zohran Mamdani. Dentro, los centros funcionan con personal temporal, aunque con un coste millonario. «Luchamos por nuestros pacientes y por condiciones justas. Espero que hoy lleguemos a un acuerdo», concluyó Leah, otra enfermera en huelga.



