
La industria atunera ecuatoriana inicia 2026 con la expectativa de que la Unión Europea (UE) levante la «Tarjeta Amarilla» impuesta en 2019 por deficiencias en la lucha contra la pesca ilegal.
Una reunión clave en Bruselas, los días 21 y 22 de enero, podría definir el levantamiento de la sanción. Así lo informó el portal Primicias. Durante un encuentro en Manta, la viceministra de Acuacultura y Pesca, Ivanova Cereceda, afirmó que Ecuador ha trabajado de manera sostenida para cumplir las observaciones.
“Hoy contamos con un marco legal sólido, un sistema de trazabilidad robusto y un esquema sancionatorio fortalecido”, aseguró. Cereceda destacó el crecimiento del sector pese a la advertencia: “Este año vamos a llegar a los USD 2.500 millones [en pesca]; junto con acuacultura, superaremos los USD 10.500 millones. Exportamos el 31% de la producción nacional”.
La viceministra enfatizó que Ecuador posee uno de los sistemas de trazabilidad más avanzados del mundo, reconocido por la FAO. “Hicimos los deberes y estamos listos para que se levante la sanción”, afirmó. PERSPECTIVAS OPTIMISTAS PARA 2026 Según la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros (CEIPA), el 2025 se orientó a fortalecer la competitividad de toda la cadena de valor.
Para 2026, el escenario es optimista: si la demanda global se mantiene sólida y se preservan los acuerdos comerciales, el sector podría crecer entre un 2% y 3% en valor, con énfasis en conservas y productos listos para consumir. Este crecimiento dependerá, sobre todo, de consolidar el mercado de la Unión Europea, su principal destino, y de la diversificación estratégica hacia Estados Unidos, América del Sur, Canadá, Emiratos Árabes Unidos, Corea y China, pilares fundamentales para la resiliencia del sector atunero ecuatoriano.



