
La captura de Nicolás Maduro por parte de EE.UU. abre un periodo de incertidumbre que reconfigura los mercados.
Según Manuel Pinto, analista de XTB, Estados Unidos «no actúa únicamente por motivos ideológicos, sino por una combinación de factores como la energía, el control de rutas estratégicas, las materias primas y el reposicionamiento frente a China y Rusia».
GANADORES INMEDIATOS: Petroleras estadounidenses: Empresas como Chevron (con ventaja por operar actualmente en Venezuela), Exxon Mobil, ConocoPhillips y Valero Energy están posicionadas para capitalizar la reconstrucción del sector, dada la ruina de la infraestructura local y las mayores reservas de crudo del mundo. BANCOS DE EE.UU.: Desempeñarán un papel crucial en la refinanciación de la deuda venezolana y el apoyo económico para la reconstrucción.
ACTIVOS REFUGIO: El oro y la plata han subido ante el aumento de la incertidumbre geopolítica. Venezuela posee 161 toneladas de oro, cuyo valor se incrementa con cada alza del metal. BITCOIN: Se especula que Venezuela podría poseer entre 56.000 y 67.000 millones de dólares en bitcoin. Si estos activos quedan inmovilizados bajo custodia estadounidense, se retiraría entre el 15% y el 30% de la liquidez efectiva del mercado, explicando parte de su fuerte repunte.
Bolsa venezolana y latinoamericana: La bolsa de Caracas subió 50% en una sesión, anticipando un cambio de modelo económico. Este optimismo contagió a otros índices regionales. OTROS SECTORES BENEFICIADOS: Tierras raras y minerales estratégicos: La apertura del sector minero venezolano (coltán, bauxita, níquel) permitiría a Occidente diversificar cadenas de suministro y reducir la dependencia de China.
Empresas europeas de defensa: La inestabilidad reforzada podría impulsar en Europa nuevos programas de rearme y mayor gasto en defensa, especialmente si EE.UU. prioriza sus intereses hemisféricos y se desentiende de otros conflictos.



