
El año inicia con condiciones hidrológicas adversas en el austro, donde queda el complejo Hidroeléctrico Paute, que aporta con cerca del 32 % de la energía al Sistema Interconectado Nacional Desde el 1 de enero el caudal del río Paute cayó de 73 metros cúbicos por segundo a 32 metros, medida registrada la mañana de este lunes. Esto se debe, sobre todo, a la ausencia de lluvias. Hace un año, el caudal promedio estos mismos días fue de 107 metros cúbicos por segundo. El déficit de lluvias se debe a que hubo presencia de vientos secos del Pacífico que impidieron que nubosidad de la Amazonía llegue a la sierra sur. Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) esta semana mejorarán las condiciones. Wladimir Arreaga, Director de Pronósticos y Alertas del Inamhi, dijo: Mientras que en la zona del Complejo Paute Integral también ya tenemos lluvias más frecuentes, en su mayoría serán leves, un contraste distinto a lo que tuvimos en el mes de diciembre, donde tuvimos una ausencia bastante significativa de lluvias. Pese a los esfuerzos técnicos para evitar que el nivel del agua en el embalse Mazar, el más grande del país, baje, está en declive. La mañana y tarde de este lunes se redujo en 34 centímetros. La cota de Mazar se ubica en 2 139 metros con 86 centímetros, alejándose a trece metros de su nivel máximo. Aunque todavía está a 25 metros del nivel mínimo que la obligaría a parar las operaciones, los técnicos de Paute han evitado encender las turbinas para ahorrar el agua y hacer frente a periodos de estiaje que, históricamente, han alcanzado su etapa más fuerte en febrero y septiembre. La Central Mazar fue apagada el 1 de enero y ha operado entre cinco y 14 horas el resto de días. La Central Molino, la que más energía genera, ha permanecido apagada entre seis y 11 horas los primeros cuatro días de enero. Solo este martes ha permanecido operativa todo el día.



