
Desde este 1 de enero de 2026 entró en vigencia la aplicación del impuesto del 1 % al envío de remesas que se hagan desde Estados Unidos. Este impuesto aplica para el dinero que se envía en efectivo, giros postales o cheques, pero no para transferencias digitales. Para Ecuador, las remesas significan la tercera fuente de ingresos de divisas. En 2024, sumaron USD 6 538 millones, de los cuales USD 4 804 millones llegaron desde Estados Unidos.
Las provincias que más reciben remesas son Guayas, Pichincha, Azuay y Cañar. El analista económico Jorge Calderón considera que, a partir de enero, este impuesto podría alterar el comportamiento de envío, sobre todo en los canales más tradicionales. “Canales informales, enviarlos como algún migrante o inclusive aquellas que la misma norma norteamericana ha establecido como excepciones, y esto es transferencias digitales a través de tarjetas de crédito o débito que no van a estar penalizadas”, analizó.



