Roberto “La Tuka” Ordóñez volvió a ser protagonista. Y aunque muchos lo señalan como el héroe de la clasificación, él se encarga de aclarar que todo lo que vive no es obra suya, sino “la gracia de Dios”. Así lo sintió antes del partido contra Barcelona SC, cuando tuvo un sueño que le anticipaba lo que iba a ocurrir: que Cuenca Juniors daría la sorpresa y eliminaría al Ídolo en la Copa Ecuador. No es la primera vez que la fe y los sueños lo acompañan. Ya en diciembre de 2019 había vivido algo similar. “Soñé que íbamos a ser campeones con Delfín y se cumplió”, recordó. Y ahora, con apenas un año y medio en el profesionalismo, Cuenca Juniors se mete en la historia con su aporte. ORDÓÑEZ:
ENTRE LOS ESTUDIOS, EL FÚTBOL Y LA FE Hay que ser claros, que no soy yo, es la gracia de Dios en mí. Sabíamos que el partido era duro, hablamos de Barcelona, pero yo le dije a los chicos que esta misión era de entrega y fe, que íbamos a dejar la vida en la cancha”, contó emocionado. A sus 40 años, mientras combina el fútbol con sus estudios de Administración de Empresas, la madrugada posterior al partido la vivió como nunca. Su teléfono explotaba de mensajes, llamadas y felicitaciones. “Ya no me cabían más notificaciones. Yo empecé a jugar cuando otros ya tenían una carrera hecha. Lo mío fue distinto, y por eso agradezco a Dios que a mis 40 años siga vigente”, expresó. En los dos goles que sellaron la victoria ante Barcelona tuvo participación directa.